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Oscar - Mercado Motor - 11/09/2017 -

30 años salvando vidas: En 1987 Mercedes-Benz presentó el airbag para el acompañante

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En marzo de 1981, la presencia de Mercedes en el Salón de Ginebra de aquel año destacó por encima de la del resto de fabricantes con la presentación del primer airbag del conductor, la innovación que mayor seguridad pasiva ha aportado al automóvil después de la invención del cinturón de seguridad. Apenas 6 años después, en septiembre de 1987, el Salón de Frankfurt fue testigo de la presentación, también en el stand de la marca de la estrella, del primer airbag para el acompañante. La nueva Clase S, el modelo de la serie 124 que se presentaba aquel año, introducía en su guantera el primer colchón de aire salvavidas para el acompañante del conductor. Mercedes-Benz introduciría el airbag del acompañante como elemento de serie en el equipamiento de todos los modelos de su gama a partir de 1994.

 

En otoño de 1987, la Clase E de la época lo incorporaba a su equipamiento y, desde 1988, apenas unos meses después de su presentación, el airbag del pasajero se ofrecía como elemento opcional siempre en combinación con el airbag del conductor. En aquel entonces comenzó a ofrecerse como elemento opcional junto con el airbag del conductor y su precio era bastante elevado 4.617 marcos (unos 2.360 euros de la época), de los cuales prácticamente la mitad correspondían al precio del airbag del conductor.

 

Mercedes Benz fue el primer fabricante en ofrecer los airbag como elemento de seguridad pasiva en un automóvil de producción en serie. Aunque el airbag no se introdujo hasta 1981, la patente del cojín de aire para su uso en vehículos como elemento de protección en combinación con los cinturones de seguridad es de 1971. Combinar la acción del airbag del pasajero con la seguridad que ofrece el cinturón de seguridad de tres puntos de anclaje supuso de inmediato una importante mejora de las seguridad pasiva. Desde el primer momento, el airbag del pasajero delantero se mostró muy efectivo para proteger de graves lesiones en caso de accidente al hasta entonces conocido como “asiento de la muerte”, de ahí que Mercedes decidiera incluirlo como elemento de serie en todos los modelos se gama de vehículos en agosto de 1994. El airbag del acompañante se integró en el listado de equipamiento de seguridad de todos los modelos de la estrella al mismo tiempo que otro importante elemento de seguridad: los reposacabezas de las plazas traseras, elemento que hasta entonces se ofrecía  como equipamiento opcional.

Hace ahora 30 años, cuando el primer airbag del acompañante se mostró sobre el Clase S de la época, la bolsa y todo su mecanismo ocupaban el espacio anteriormente reservado a la guantera frente a la plaza del pasajero del asiento delantero. El dispositivo era bastante más grande y pesado que el del airbag del conductor. Frente a los dos kilos de este, el del acompañante pesaba unos cinco kilos y ocupaba bastante más espacio dado que el tamaño de su bolsa y, consecuentemente, su mecanismo de inflado, tenían que ser forzosamente mayores al tener el cojín de aire que cubrir un mayor espacio dada la mayor distancia  existente entre la posición del airbag y la del ocupante, puesto que no había volante entre medias. Su volumen, 170 litros,  era prácticamente el triple que el del airbag del conductor, que apenas tenía que inflar una bolsa de 60 litros.

El airbag del acompañante mantenía el mismo esquema de funcionamiento que el ya conocido airbag del conductor. Cuando los sensores de choque del vehículo detectaban un fuerte impacto, el disparador del sistema se activaba, poniendo en marcha los dos generadores de gas encargados de expandir el cojín mediante la propagación en su interior de una mezcla gaseosa que en apenas unos microsegundos inflaba el airbag.  El mayor tamaño de la bolsa también contemplaba un mayor área de protección para el pasajero para protegerle del posible impacto contra el salpicadero, el parabrisas y el pilar A. Los sensores analizaban la gravedad del impacto y, según la misma, activaban primero los pretensores del cinturón de seguridad. En el caso de un fuerte impacto, el airbag del acompañante se desplegaba por completo en tan sólo 15 milisegundos. Si el impacto no era fuerte o el asiento del acompañante no estaba ocupado, el sistema evitaba el disparo del airbag.

El lanzamiento del airbag del acompañante no terminó con el desarrollo del eficaz sistema de seguridad pasiva. Los estudios originales de Mercedes-Benz han servido de base para el sucesivo lanzamiento de otros equipamientos similares. A medida que el tamaño de los equipos que contienen tanto las bolsas de tejido de poliamida recubierto de caucho que componen el cojín como todo el sistema de disparo y activación del mismo, los fabricantes de automóviles han podido ir instalando equipamientos similares en distintas partes del vehículo.

Así, en 1993 Mercedes también introduciría el primer airbag lateral, que en 1995 ya pasó a formar parte del listado de equipamiento opcional del Clase E y, en 1998, como parte del equipamiento de serie de su gama de modelos. En 2011 se presentó el airbag lateral de cabeza y torax, en 2009 el que protegía las rodillas del conductor y en 2013 los laterales de protección de cabeza, torax y pelvis, así como el airbag integrado en el cinturón de seguridad y el airbag de cortina.  Otras innovaciones que han ido mejorando el airbag fueron introducidas a medida que se fue desarrollando su concepto. Desde las distintas formas de plegar la bolsa para conseguir un más rápido desplegado de la misma en caso de impacto, a los sistema de activación en doble fase en función de la fuerza registrada en el choque, o los cambios introducidos en el sistema de detonación para evitar posibles quemaduras a los peatones, etc

En total, actualmente los modelos de Mercedes-Benz que mayor número de airbags ofrecen en su equipamiento cuentan con hasta 12 cojines de aire integrados en distintas partes del vehículo.

Fuente – Mercedes


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