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Jordi Aluju - Mercado Motor - 16/04/2016 - PRUEBAS

Nuevo Audi A3 Sportback E-Tron, o como irnos acostumbrando sin que resulte traumático

Así se comporta la variante híbrida del hatchback de Audi

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El híbrido enchufable de Audi, el A3 Sportback E-Tron, basado en el A3 Sportback, llega a los 204 CV y 350Nm de par motor gracias a la combinación de un motor TSi de gasolina de 150cv e inyección directa y uno eléctrico de 102cv, que pueden trabajar por separado o conjuntamente.

Los caballos a priori podrían parecer pocos si lo quisiéramos comparar con alguno de sus hermanos mayores y a tenor del mayor peso, pero debemos tener en cuenta ese par motor de 350 Nm, o lo que es lo mismo, la sensación que nos da de “pegarnos al asiento” al pegar pisotón,  y en este caso la sensación es mucha.

En modo eléctrico se pueden hacer unos 50 km en modo relajado, o algunos menos (no muchos menos) en modo “conducción alegre” sin encender el motor de gasolina, a priori pensando en su uso en la ciudad, aunque esto no es del todo cierto. ¿Por qué? Pues porque en realidad funcionando en modo eléctrico, y sin pretender emular a los pilotos del mundial de Rallyes, es muy difícil saber si estamos circulando con motor eléctrico, con el de gasolina o con ambos. Solo el display nos lo confirma, pues el empuje eléctrico de esos 102 caballos es absolutamente fantástico y lo más importante: El ruido (o mejor dicho el no-ruido). El motor TSI es tan silencioso que tanto en modo eléctrico como en gasolina, prácticamente solo escuchamos el ruido de rodadura y el de la magnífica transmisión DSG, que también utiliza el motor eléctrico subiendo o bajando marchas normalmente como lo haríamos con el motor “normal”.

Esta solución es claramente genial. De ahí el título de nuestro reportaje. Si nos pusieran al volante de un coche con motor 100% eléctrico sin cambio de marchas parecido al de nuestra lavadora de ropa -cosa que es posible pues el motor eléctrico tiene par motor prácticamente desde una revolución por minuto- deberíamos pasar por la fase de aprendizaje y concienciación que todo cambio de hábito conlleva, incluido el de conducción de coches.

De ese modo el Audi A3 E-Tron (o su gemelo el Golf GTE con el que comparte toda la mecánica y prestaciones) nos anima a reconocer que llevar un eléctrico 100% no es tan diferente, ni tan traumático como cabría pensar, o como dicen las fábulas urbanas. De ese modo, nuestra transición a los coches 100% eléctricos del mañana nos será mucho más fácil porque nos traerá siempre el buen recuerdo de aquel -en su momento  revolucionario- A3 que tuvimos antaño.

Funcionamiento en 4 modos:

Cuenta con cuatro modalidades de conducción que podemos escoger desde la pantalla táctil o desde uno de los varios botones del volante:

  • EV: 100% eléctrico
  • Hybrid Auto: Usa ambos motores consumiendo batería y restando kilómetros disponibles de batería.
  • Hybrid Hold: Usa ambos motores pero mantiene el kilometraje de batería que disponemos, útil por ejemplo si nos dirigimos a una ciudad, o si queremos los mismos km. 100% eléctrico que tenemos para el próximo desplazamiento.
  • Hybrid Charge: Usa ambos motores u se auto carga con la energía sobrante del motor de gasolina. En este caso va sumando kilómetros disponibles en EV.

En este modo de conducción, el E-Tron no retiene ni recupera energía al levantar el pie del acelerador, como si fueras en punto muerto, para alargar al máximo la circulación a cero emisiones. En nuestra prueba, nos sorprendió gratamente que sólo necesitamos hacer 25 kilómetros en modo “Hybrid charge” para vernos “obsequiados” con 22 kilómetros de conducción 100% EV partiendo con la batería descargada ya que nuestro redactor jefe no se entretuvo en cambiar de modo y vino gastando batería desde el concesionario Audi.

Aunque se recarga con el coche en marcha, su principal método de recarga es la toma de corriente donde, con un enchufe doméstico, se necesitan cerca de 4 horas para tenerlo a carga completa. La toma la tenemos delante en la parrilla justo tras el emblema de Audi, y el cable bien guardado en un hueco del maletero.

Breve pero intensa la prueba del nuevo Audi. En ella nos centramos en su característica principal: el motor híbrido. Con sus dos motores, el A3 es ágil y dinámico, con carácter deportivo en curvas y una cómoda conducción en ciudad, no siendo sus 300 kg de más respecto al 1,4 TFSI normal un impedimento para dar un máximo rendimiento de sus posibilidades. Aun así, Audi ha rebajado peso fabricando el capó, aletas delanteras y otros elementos en aluminio. En modo eléctrico sorprende su propulsión y fuerza, y prolonga de modo muy satisfactorio su empuje sin perder fuelle. Solo cuando llega a los 130km/h entra en juego el cuatro cilindros.

Pocos cambios estéticos en este nuevo concepto respecto a los otros A3, parrilla y paragolpes. Y en el salpicadero encontramos que el indicador principal junto al velocímetro ya no es el cuentarrevoluciones (que podemos presentarlo si queremos en la pantalla LCD) ya que se ha sustituido por un indicador de potencia utilizada y recuperada y otro con el nivel de carga de la batería y kilómetros disponibles tanto en modo EV como en modo total (EV + gasolina)

Cabe destacar, que con una aplicación para móvil, es posible gestionar la recarga, localizar el coche y hasta cerrar los espejos retrovisores.

Ahora la duda solo sería: ¿A3 E-tron o Golf GTE?


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