Mercado motor
alt-text     alt-text     alt-text   
  

David Durán - Mercado Motor - 21/11/2016 - PRUEBAS

Volkswagen Caddy Outdoor: Lista para trabajar

La nueva generación del vehículo comercial de Volkswagen se muestra tan viable como cómoda para conducir

alt-text

Twitter (@TheDDuran)

 

A simple vista, la Volkswagen Caddy puede pasar desapercibida por la carretera, tanto por tener un diseño más conservador que otros modelos de la marca germana como por su motorización, pensada de manera exclusiva para ser útil en ambientes laborales. Un resumen minimalista es en efecto ese: un vehículo que ejecuta su labor con una gran eficacia, sacrificando otros posibles usos que se alejan del que está pensado en un principio.

Dotado de toda la tecnología habitual en los modelos del Grupo Volkswagen, el cuadro de mandos es más bien similar al de los Volkswagen, Skoda o Audi del mercado actual. El navegador, el sistema de infoentretenimiento, el cuadro de mandos y casi todo lo que se extiende entre el volante y la luna delantera guarda relación al utilizar la misma plataforma – esto no quita que se puedan destacar algunos elementos, pues de hecho el sistema de navegación que incluye el coche no deja de ser preciso como un reloj, lo cual ayuda a la hora de realizar trayectos de larga distancia.

La motorización diesel (la que pudimos probar por las carreteras de Barcelona, Tarragona, Cantabria y Asturias) es capaz de responder bien ante los toques de aceleración, dando una entrega de par lineal y efectiva que no depara ninguna sorpresa al conductor. Su mayor fuerza viene en tramos de autopista, donde se vuelve un vehículo cómodo, casi que se conduce solo. Algo que podría llegar a las carreteras si el desarrollo de la tecnología autónoma continúa evolucionando de cara a futuros años y futuras versiones de la Caddy.

La caja de cambios de cinco velocidades también está pensada para este tipo de trayectos, acompañando al motor para dar la respuesta más óptima sin que se comprometa ni el consumo de carburante ni el nivel de emisiones – algo que con los motores nuevos de Volkswagen se ha logrado arreglar de manera satisfactoria. De entrada, para todos los que necesiten un vehículo con espacio de carga y hagan trayectos de autopista de manera constante, el Caddy es una opción a elegir desde el primer minuto.

Ahora bien, a la hora de afrontar tramos de montaña pierde buena parte de su efectividad: la suspensión, muy apta para sortear baches, resaltos y dar una sensación cómoda al volante, se vuelve demasiado blanda en curvas sinuosas, haciendo que la carrocería barquee a menudo. Asimismo, la caja de cambios resulta demasiado larga para este tipo de carreteras, teniendo que cambiar de segunda a tercera y viceversa de manera continua para mantener unas revoluciones adecuadas a una conducción normal con tantas curvas y zonas estrechas.

Por lo demás, se trata de un vehículo simple de comprender, dotado de la tecnología necesaria para hacer cualquier viaje normal sencillo y cómodo a la vez que cuenta con la robustez necesaria para cargar dentro de sí tanto una gran cantidad equipaje como transportar personas: hasta ocho personas pueden entrar en la furgoneta alemana con comodidad.

Por un precio que ronda los 20.000 euros según asegura la propia marca, la relación calidad/precio es más que aceptable, teniendo en cuenta las comodidades que ofrece. En definitiva, el Caddy es una herramienta de trabajo capaz de funcionar con gran versatilidad, un vehículo con el que uno puede realizar transportes y llevar cargas de peso moderado, sobre todo si no se incluyen caminos revirados – aunque los coches que se manejan bien en este tipo de carreteras no ofrecen ni por asomo la capacidad de carga de la furgoneta germana.


Otras noticias