Mercado motor
alt-text     alt-text     alt-text   
  

Jordi Aluju - Mercado Motor - 05/07/2016 - PRUEBAS

Volkswagen Scirocco R: No sólo para jóvenes

El deportivo compacto alemán está muy, muy vivo

alt-text

Cuando a uno le dan a probar un vehículo de estas características, lo primero que piensa es que será para gente joven. Será difícil entrar en él y probablemente atraeremos más miradas de las necesarias. Además, probablemente será un coche casi de carreras, incómodo y gastón.

 

Nada más lejos de la realidad.

 

Después de probar días anteriores el Golf, en sus versiones GTE y GTD, la verdad es que al entrar en el Scirocco todo se vuelve muy familiar y parece que hayamos hecho un retroceso en el tiempo unas semanas atrás. Si acaso la posición de conducción puede configurarse un poco más horizontal que en el Golf si queremos, cosa que se consigue rápidamente con los múltiples ajustes de asiento y volante. Eso y el ambiente racing que rebosa por todos lados es lo que más los diferencia.

Esto sucede hasta que hemos entrado en el habitáculo y le hemos dado una vez al botón de contacto. Si le volvemos a dar otra vez – en posición P del cambio DSG y con el freno pisado – entonces todo cambia. El ronroneo a ralentí del motor de 280 caballos de esta versión S y un par de acelerones, nos dicen rápidamente que eso no es ni por asomo un Golf GTE ni un GTD. En Volkswagen se han esmerado – y por supuesto conseguido – en conseguir que un R sea realmente eso, un R.

 

Más allá de los múltiples mandos y gadgets a los que nos tienen acostumbrados los coches modernos, nos llama la atención un botón al lado de la palanca de cambio con las palabras Confort y Sport. Se trata del ajuste de suspensiones, que ya hemos visto como opción en otros coches de la gama Volkswagen y que aquí viene de serie. En posición Confort, con la palanca DSG en la D y a bajas revoluciones, vamos a llevar a los niños al colegio, o a la abuela de tiendas, y parece que sea uno más de entre el montón. En este caso también los consumos son muy contenidos. Cuando cambiamos a Sport, ponemos la palanca en secuencial y pisamos a fondo… ¡Cuidado! ¡Esto no es una herramienta apta para aprendices o inconscientes! Se nos pone cara de Ogier y hay que ser muy concienzudo para recordar que estamos en carretera abierta y que este Scirocco tarda nada o menos en ponerse a 120 kilómetros por hora.

Si a esto le sumamos las llantas de diecinueve pulgadas con neumáticos 235 de perfil bajo y la inmejorable suspensión del modo Sport, estamos ante una auténtica máquina de luchar contra el crono. Además, el acertadísimo ruido del escape y el vicioso petardeo al estilo bang-bang o cut-off que estalla cada vez que subimos una marcha, nos pone la adrenalina a tope y nos recuerda el verdadero por qué de la S que denomina a estos modelos.

 

La aceleración es bestial. El ruido increíble y mejor como más subimos de vueltas. El cambio al subir marchas es instantáneo, como buen DSG de doble embrague de última generación. Todo eso, unido al bang del escape cada vez que subimos marcha sea por la palanca o por las levas, nos traslada a otra dimensión, de la cual sólo una cuidada tapicería de piel en unos cómodos asientos tipo backet y un interior impecable nos recuerdan que no estamos montados en un Kit-car o en un World Rally Car.


Otras noticias